¿Cuántas veces recurrimos a la excusa de que nuestros directivos no lo van a entender? ¿Cuántas veces oímos eso de que no saben de que va Internet, que son demasiado mayores? ¿Cuántas hacemos de barrera, sin quererlo o a propósito, para evitar que se les presenten servicios o aplicaciones de este ámbito? ¿Cuántas partimos de una idea preconcebida acerca de lo que piensan, saben o asumen? ¿Cuántas veces creemos que están demasiado ocupados para dedicar unos minutos a reflexionar sobre lo que puede aportar este movimiento?

¿No seremos nosotros el tope que detiene el salto a la Web de nuestras empresas? …seguir leyendo →