Hace unos días leía el post de Benito Castro en el que reflexionaba acerca de si esto del mundo del Blog estaba de capa caída. Ahora me encuentro con un estudio que analiza a los Bloggers americanos desde el punto de vista sociológico. Entre sus hallazgos:
- El 26% de los adultos dicen bloguear.
- El 28,4% son profesionales (el 10% estudiantes).
- Ganan menos dinero que la media de la población.
- Tienen un poco más de formación.
Ninguna de las conclusiones parece indicar que exista una auténtica identidad Blogger. Por lo menos, visto desde esas variables generalistas. Sin embargo, pensar en nuestro grupo como un target potencial es muy interesante:
- Eleva de anécdota a categoría lo de escribir una bitácora.
- “Normaliza” este fenómeno integrándolo por completo en el análisis sociológico convencional.
Hace tiempo que esto de tener un Blog no tiene el glamour snob de “estar a la última”. Ha perdido atractivo para ese lado que tenemos todos de “Beta Tester”. Eso no le quita un pelo de utilidad a esta forma de relacionarse y conversar. Simplemente, suaviza su curva de adopción.
Además, cada día nacen nuevas herramientas y canales que siguen su senda. Muchas se han centrado en nuestra necesidad de comunicar con nuestra comunidad de referencia (Twitter se ha llevado la palma): lo han hecho más fácil. Otras han profundizado en la potencia de transmitir y compartir ideas (Change This o espacios como Real-Time Economy).
Los Blogs ya no son la única alternativa.

Soy Adolfo Corujo. Llevo 14 años dedicado a la Comunicación, el Marketing y la Planificación estratégica. Me apasiona la virtualización de todo lo que sucede en las empresas desde que son empresas. He aprendido que la clave está definitivamente en las personas y, de rebote, que las tecnologías no constituyen un fin en sí mismas; son un medio muy potente...
Ya no son la única alternativa pero, almenos en España, no dejan de tener el halo de novedad que se amplifica en los medios offline; creo que queda campo aunque, por ejemplo, en politica la gratuidad ha supuesto una plaga de blocs politicos que suelen tener una corta vida, desprestigiando al medio e inutilizando sus reglas.