Hace unos días leía el post de Benito Castro en el que reflexionaba acerca de si esto del mundo del Blog estaba de capa caída. Ahora me encuentro con un estudio que analiza a los Bloggers americanos desde el punto de vista sociológico. Entre sus hallazgos:

  • El 26% de los adultos dicen bloguear.
  • El 28,4% son profesionales (el 10% estudiantes). 
  • Ganan menos dinero que la media de la población.
  • Tienen un poco más de formación.

Ninguna de las conclusiones parece indicar que exista una auténtica identidad Blogger. Por lo menos, visto desde esas variables generalistas. Sin embargo, pensar en nuestro grupo como un target potencial es muy interesante:

  • Eleva de anécdota a categoría lo de escribir una bitácora.
  • “Normaliza” este fenómeno integrándolo por completo en el análisis sociológico convencional.

Hace tiempo que esto de tener un Blog no tiene el glamour snob de “estar a la última”. Ha perdido atractivo para ese lado que tenemos todos de “Beta Tester”. Eso no le quita un pelo de utilidad a esta forma de relacionarse y conversar. Simplemente, suaviza su curva de adopción.

Además, cada día nacen nuevas herramientas y canales que siguen su senda. Muchas se han centrado en nuestra necesidad de comunicar con nuestra comunidad de referencia (Twitter se ha llevado la palma): lo han hecho más fácil. Otras han profundizado en la potencia de transmitir y compartir ideas (Change This o espacios como Real-Time Economy).

Los Blogs ya no son la única alternativa.