Seth Godin utiliza la música para explicarnos que para conseguir tráfico y ser leído tienes que ser auténtico. Comenta que, si escribes tu contenido pensando en ser popular, lograrás como mucho pequeños hits. Menciona a Ricky Lee Jones, Wilson Pickett y Van Morrison como artistas que en vez de hacer música para figurar en el TOP40 han grabado lo que les pedía el cuerpo. Y, aún así, han logrado colocar sus temas en las listas de éxitos como pocos.
Por su lado, Jonathan Morrow en Copyblogger nos enseña a “hacer posts interesantes” y ofrece un montón de Tips genéricas. Entre ellas, destaca la que se refiere al “dorkyness” (eso de dejar que se desate la pasión, tu grado de frikismo, por lo que estás escribiendo).
La verdad es que el argumento de Godin es un poco tramposo. Kim Fowley, Roky Erikson o Pete Dello eran y son excelentes músicos. Realmente han grabado lo que les ha dado la gana. Ellos sí que han sido independientes y se han mostrado hiperapasionados por su propuesta artística. Tanto, que olvidaron ciertos convencionalismos esenciales necesarios para poder disfrutar de algún éxito en el Billboard. El resultado: han tenido su reducida audiencia de nicho pero nunca han logrado colarse en el gran circuito.
Ricky Lee Jones, Van Morrison y el fantástico Wilson Pickett han grabado siempre lo que han querido pero tratando de llegar con su música al mayor número de gente. Para eso han seguido ciertos usos y costumbres.
Brian Clark, Miguel Lucas y otro montón de Blogguers nos enseñan trucos que aprovechan esas normas básicas en el caso de los contenidos en Internet. Seguirlas y personalizarlas no tiene por qué coartar la creatividad o la pasión. No hacerlo puede condenarnos al ostracismo en la Red.
Así que a la frase del mítico Gurú “Write what you believe, not what sells” yo le añadiría “…pero no te olvides de cuál es la razón por la que escribes”.


Soy Adolfo Corujo. Llevo 14 años dedicado a la Comunicación, el Marketing y la Planificación estratégica. Me apasiona la virtualización de todo lo que sucede en las empresas desde que son empresas. He aprendido que la clave está definitivamente en las personas y, de rebote, que las tecnologías no constituyen un fin en sí mismas; son un medio muy potente...
¡Excelente artículo! Tan sólo un pero: me parece obsceno que un servidor salga al lado de Brian Clark. Yo soy, no sólo un aficionado del copywriting, sino un eterno discípulo de este (Clark) maestro de la pluma.
En otro orden de cosas, contigo Adolfo, he descubierto una nueva manera de excitar la creatividad de un blogger. Consiste en utilizar una metáfora con una de las pasiones de la persona cuya atención quieras captar. Contigo, Adolfo, la música es una garantía de éxito. Creo que voy a investigar un poco las pasiones escondidas de algunos de mis bloggers favoritos para ver si consigo llamar su atención