Me entero vía Periodistas21 de la iniciativa de la Comisión Europea. Quieren que el continente lidere el futuro de Internet (hablan abiertamente de la Web3.0). Inmediatamente entro en la página de su comunicado y compruebo con satisfacción que han lanzado una consulta pública dirigida a los stakeholders. Éstos podrán contribuir con sus opiniones y comentarios a la elaboración de un informe que la Comisión titulará “Internet of Things”.

Y cuando pincho sobre el enlace de la consulta me dejan de una pieza. Ésta se basa en la cumplimentación (al mejor estilo 0.0) de un formulario de consulta que con un límite de 10 folios de contenido deberá serles remitido en formato PDF (suena rancio, no?).

No se me ocurre nada más ajeno a la propia Red que este método de pedir la opinión. En la era de los Blogbooks, los Wikis y los MashUps colectivos (entre otras decenas de técnicas 2.0), la reflexión en torno a la Internet por venir se lleva a cabo a golpe de “redacción escolar” y buzón de sugerencias.

PD: Menos mal que, el mismo día, conozco a través de Sociedad en Red la propuesta del equipo de Spain.info. Han decidido bloguear el proyecto de construir la versión 2 del portal de promoción turística de España en el exterior. Abren este apasionante reto a la conversación Online. Es más coherente y práctico.