Dream Tellers: obras son amores…

Obras son amores, que no buenas razones“. El refranero se adelantó a miles de posts explicando la diferencia entre storytelling y storydoing (por otra parte necesarios para recordarnos la utilidad de los dos palabros).

En efecto, podemos lograr mucho en comunicación si contamos con nuestros propios actos. No hay mejor forma de dotar de credibilidad al mensaje y de impactar más y mejor.

En Dream Tellers lo saben muy bien. Como ellos mismos se definen, las personas que integran esta Fundación son profesionales de la narrativa cuyo nexo de unión es su capacidad para fabricar y contar relatos conmovedores.

Hace ya varios años, decidieron que si sumaban sus fortalezas podían ayudar a otros que sueñan con mejorar la vida de los demás. ¿Cómo? Poniendo a su disposición sus capacidades, herramientas, tiempo y cariño para que cuenten mejor sus proyectos a la opinión pública, lo que precisan para llevarlo a cabo y hacer así más asequibles sus objetivos.

Pero al poco de iniciar su actividad se dieron cuenta de que llevando sus cámaras sobre el terreno, visitando a los protagonistas de cada iniciativa y conociendo de cerca a los beneficiarios a los que se llevaba agua potable, servicios sanitarios, alimentos, juguetes o libros, se iban involucrando no ya en la comunicación sino sobre todo en la ejecución de cada programa. ¡Y se convirtieron en “Storydoers”!

A día de hoy han logrado mejorar las vidas de más de 40.000 personas, poniendo en marcha y desarrollado 16 proyectos.

Con su compromiso nos recuerdan a diario que desde la comunicación también se cambia el mundo. En su canal de Vimeo puedes acceder a otras piezas multimedia que cuentan sus sueños. A mí me encantan.