Gestionar al Jefe

Un jefe puede ser una polea, un ascensor, un cuello de botella o un muro. Depende de él, de su carácter, seguridad o liderazgo pero también depende de nosotros. Gestionarlo forma parte también de nuestras obligaciones.

Un jefe puede ser una polea, un ascensor, un cuello de botella e, incluso, un muro. Ese rol depende de él, de su carácter, seguridad o liderazgo pero también depende de nosotros. Cuando nos empeñamos en ver sus debilidades y errores, lo convertimos paulatinamente en un obstáculo insalvable. Cuando aceptamos su influencia en nuestra carrera y entendemos el contexto en el que opera, podemos hacer de él una poderosa herramienta.

En 1979 J. J. Gabarro y J. P. Kotter escribieron un provocador artículo en Harvard Business Review. Introdujeron en el debate esa noción del “Managing Your Boss“. Con el tiempo, se ha escrito mucho acerca de cómo hacerlo. Sigas la guía que sigas parece evidente que si quieres que las cosas te vayan bien debes asumir que una de tus principales tareas es manejar las relaciones con tu jefe. Él/Ella es tu principal baza para aprender, crecer y brillar. No siempre es fácil. No sólo cuenta la psicología del personaje. El contexto en el que se encuentra (normalmente presionado por las responsabilidades que ejerce), su trayectoria, su entorno personal y las relaciones que a su vez establece con sus superiores, colegas y con tus compañeros influyen mucho en su carácter y en sus decisiones. Ponerse en su lugar es el primer paso para establecer la confianza necesaria. ¿Qué haríamos nosotros si estuviéramos en su posición? Es la mejor pregunta para enfocar  el asunto.

No obstante, me parecen muy oportunos los 8 consejos de la infografía que la organización Wiley compartió desde su división Jossey-Bass y que se fija en lo que debemos hacer antes de empezar a gestionar a nuestro jefe. El pensamiento positivo, la idea de comportarse como un ciudadano ejemplar en el puesto de trabajo y, por supuesto, la de proponer soluciones en vez de convertirse en un “quejica”, no por obvias dejan de ser recomendaciones útiles.


Chief Talent & Innovation Officer y Socio de Llorente & Cuenca (y ferviente admirador de los Flamin’ Groovies).

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